26 febrero 2009

Aston martin DBS

Lo vimos por primera vez en la gran pantalla en la última entrega de la saga de James Bond, Casino Royale (2006), el Aston Martin DBS es algo mas que el simple sucesor del Vanquish... 307km/h de velocidad maxima,516CV y de o a 100km/h en 4,3 segundos.


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El DBS es el sucesor del Vanquish, modelo que seis años atrás inició la revolución en Aston Martin. En Aston Martin no esconden el hecho de que se haya partido de la base del DB9 para crear el nuevo tope de gama. El DBS es más rápido, mejor equipado que el Vanquish y, aunque pierda el romanticismo de ser fabricado a mano en la histórica planta de Newport Pagnell, el DBS será, sin duda, un coche mejor fabricado.


Y es que el DBS, que utiliza la plataforma VH común a todos los Aston Martin actuales, introduce toda una serie de nuevas tecnologías en la marca, como los paneles de carrocería en fibra de carbono, frenos carbo-cerámicos, suspensiones adaptativas o un sistema de control de estabilidad más avanzado. Los ingenieros han conseguido que el peso baje 120 kg con respecto al DB9 mediante el uso masivo de la fibra de carbono y montando asientos más ligeros que permiten reducir en 25 kg el peso total del coche.


Reducir el peso es una de las mejores maneras de aumentar las prestaciones de un coche. Se anuncia un 0 a 100 km/h en 4,3 segundos y una velocidad máxima de 307 km/h. Unas cifras que convierten al DBS en el Aston Martin de producción más rápido de la historia.


El diseño del DBS, según Mark Reichman, director del diseño de la marca, era un poco como un regalo: el pliego de condiciones incluía rebajar la altura del chasis en 20 mm, incluir llantas de 20 pulgadas (por primera vez en un Aston Martin), ensanchar las vías (20 mm delante y 40 mm detrás) y, de manera general, brindar una silueta más agresiva y muscular.


El reto ha sido conseguirlo sin añadir elementos a lo tuning, algo que la clientela de Aston Martin no hubiera tolerado. Delante, el coche presenta un parachoques con tomas de aire más grandes y extractores de aire en el capó. Detrás, los pilotos blancos contrastan con el difusor de fibra de carbono.


Las alas anteriores y posteriores han sido ensanchadas. De la silueta del DBS se desprende una sensación de fuerza bestial, casi sobrenatural. El motor que anima el DBS es el V12 de 6 litros, con una pizca más de potencia para esta ocasión: 510 CV a 6.500 rpm y 570 Nm a 5.740 rpm. Este V12, evidentemente, cumple con la norma Euro 4, y mediante unas leves modificaciones cumpliría con las Euro 5.


Otra gran novedad que estrena el DBS es la caja de cambios. Se trata de una unidad manual de 6 relaciones, cuando en el DB9 siempre ha sido una ZF automática. En cuanto al chasis, destacar la amortiguación adaptativa, que varía la dureza en función de la velcoidad, del firme y de la posición del volante; además, el subchasis posterior está ahora unido de manera rígida al chasis y no mediante silent blocs. Sustituir un modelo emblemático por una versión más radical de un modelo ya existente, es siempre un riesgo. Pero parece ser que Aston Martin ha conseguido dotar al DBS de un carácter propio que le permita brillar por luz propia.


Su precio 264.000 euros.












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