01 septiembre 2009

Audi Quattro subiendo al Kaipola 1985-2005


Una vez... en 1985, un Audi 100 CS equipado con el revolucionario sistema Quattro logró el objetivo de subir una rampa de salto de esquí de 37,5° de inclinación que equivalen a un 80% de desnivel, el 100% se corresponde a 45º y a 47 metros del suelo, en Kaipola (Finlandia) en pleno invierno y sobre hielo (se transmitió en 1986).


Veinte años después (en el 2005, exactamente el 24 de enero a las 13:27h), con la celebración del 25 aniversario de la introducción del sistema Quattro y 20 aniversario de aquel comercial, un Audi A6 4.2 quattro con la última generación del sistema Quattro hizo lo mismo que en 1985 se creía imposible... subir la rampa de Kaipola una vez más!


El ingeniero de Audi de Uwe Bleck, ha repetido la hazaña que sólo el piloto de rallyes Harald Demuth había conseguido antes que él, en 1986. Volviendo a esos años, Demuth escaló el trampolín de esquí de Pitkävuori, en Kaipola, Finlandia, a bordo de un Audi 100 CS quattro rojo (136 cv), en lo que ha llegado a ser un anuncio legendario de la publicidad sobre la tracción quattro.


Para rodar este anuncio, el equipo de producción de 40 personas estuvo una semana del mes de enero en el lugar del rodaje. Pero con anterioridad a la prueba en el trampolín de esquí, situado a 300 kilómetros al norte de Helsinki, hubo que sacar a éste de su estado de hibernación, porque la pista de salto de Pitkävuori llevaba sin utilizarse desde 1994. Los trabajos de reparación se iniciaron tres semanas antes de comenzar con la filmación, un tiempo récord si tenemos en cuenta cómo se encontraban las instalaciones. Las tablas de madera de la rampa, por ejemplo, tuvieron que ser completamente renovadas.


“La seguridad lo primero” fue la máxima durante todo el proyecto. Uno de los mayores retos era mantener el coche en un ángulo de inclinación muy elevado en la cima del trampolín. Tan pronto como el vehículo se detuviera podría deslizarse hacia abajo de nuevo. Pero el objetivo era que el A6 permaneciera en la cumbre. Para solventar el problema, se fijó un ingenioso sistema, tanto al trampolín, como a la base del coche. El “dispositivo de seguridad de anclaje” estaba formado por tres sistemas independientes, con un peso de 65 kilos y colocado en la base del vehículo. Si el A6 (de 1,9 toneladas) hubiera perdido tracción, el mecanismo se hubiera activado para sujetar el vehículo e impedir que se deslizara.


El Audi A6 4.2 quattro con caja de cambios Tiptronic de seis velocidades que subió por el trampolín de esquí era una versión de serie por completo. Sólo con dos excepciones menores: la transmisión automática se dejaba bloqueada en primera marcha (la pequeña cantidad de potencia que se pierde cuando se pasa a otra velocidad podía hacer imposible el escalar esa empinada pendiente) y los clavos de seis milímetros en los neumáticos (como los que se utilizan con frecuencia en los rallyes).


Por fin, llegó la hora para Bleck de empezar su impresionante ascenso. En primera, a 4.200 revoluciones por minuto y a unos 60 km/h, el A6 escalaba con increíble facilidad esa rampa de un 80% de desnivel. Más tarde, Bleck manifestó: “Podría haber ido más deprisa, incluso hasta el punto más alto”. Nueve segundos después Bleck llegó a la línea de salida, a 47 metros del suelo. Y repitió la maniobra de subida con el A6 un total de once veces.


















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